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jueves, 14 de octubre de 2021

Tecnología para mascotas

 


Estamos inmersos en el multimillonario mercado de la tecnología para mascotas, el pet tech. Hay ya docenas de dispositivos y app. Muchas apps para móvil son gratuitas.

Veamos algunos ejemplos que he recopilado y resumido de la red, a mayores de los ya comentados en este blog, la app Tably (que mide el estado anímico del gato) y la app MeowTalk (que permite entender lo que quiere decir un gato con sus miaou).

He omitido las aplicaciones no desarrolladas para las mascotas, sino para sus dueños o para amantes de las mascotas.

 

Dispositivos

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LavvieBot, un arenero para gatos que se mantiene limpio de manera autónoma, elimina malos olores y, cada vez que la mascota hace sus necesidades, avisa al dueño mediante una app del móvil.

 

Dispositivos GPS, pensados más para perros que para gatos, son una gran ayuda en caso de que se haya perdido. Compactos, con batería de larga duración, pero necesitan tarjeta SIM y, por tanto, tienen un gasto fijo mensual (entre 3 y 5 euros).

 

Enabot Ebo Pro, un juguete para mascotas. Se sirve de la I.A. para reconocer al gato o al perro y juega con ellos. Tiene un láser para atraer a los felinos. Con su cámara podemos ver en todo momento qué hace la mascota, o crear vídeos y tomar fotos.

 

Dinbeat, un arnés para perros con sensores que controlan su temperatura, su frecuencia cardiaca o la respiración. Ante un cambio importante, avisa de inmediato al dueño. Están trabajando en la versión para gatos, que no tardará en estar lista.

 

Aplicaciones

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Cat tap, una app diseñada hasta el más pequeño detalle que permite a tu gato jugar durante horas. Tienes el ratón brillante (glow mouse) para perseguir, los puntos espaciales (puntero láser) y el mundo del queso (cheese world).

 

Crazy cat, para dispositivos ANDROID, un juego para gatos donde pueden cazar con sus pequeñas patas a todos los animales que crucen por la pantalla, los cuales van desde ratones hasta veloces insectos.

 

Game for cats, una aplicación gratuita para el IPAD que tiene como principal atracción el desarrollo del instinto animal de los gatos por seguir y cazar los objetos pequeños (un punto de luz en la versión básica, y un ratón o una mariposa en la ampliación de pago).

 

Pocket pond 2, un juego para gatos que presenta un estanque japonés lleno de especies marinas, donde el gato podrá jugar con peces, ranas, jilgueros o tortugas, entre otros. El juego es muy interactivo. Para iPhone, iPad o iPod touch.

 

Catch the mouse, el juego que está basado en la tradicional cacería de ratones que todo gato debe practicar en algún momento de su vida. En la pantalla aparecerá un molesto y ruidoso ratón que paseará por todos lados retando los instintos naturales de tu amigo. Esta aplicación es exclusiva para iOS.

 

Paints for cats, una app en la cual, en base a un clásico juego de atrapar al ratón, permitirá crear un brochazo con cada movimiento que realice el gato, de modo que cuando finalice la cacería se tendrá una obra de arte. La aplicación está disponible de manera exclusiva para todos los usuarios de iOS.

 

Nota personal: Al jugar un gato con nuestro iPhone o nuestra Tablet es muy fácil que, al final, quede destrozada la pantalla por los arañazos que lógicamente va a dar nuestro gato al tratar de cazar el punto de luz, el ratón virtual, el pez o lo que se mueva. ¿Han pensado en esto los desarrolladores de app de juegos para mascotas o los fabricantes de pantallas?    

domingo, 10 de octubre de 2021

Una app para hablar con nuestro gato





Preámbulo 1


En una de mis primeras entradas al blog, titulada “El idioma de los gatos”, apuntaba que los gatos pueden "vocalizar" en torno a cien sonidos diferentes, mientras que los perros sólo diez. En 1944 Mildred Moelk, una psicóloga estadounidense, afirmó, tras cinco años de estudiar a cientos de gatos, que el objetivo del gato se puede “adivinar” en función de la intensidad de pronunciación de las letras que forman el MIAOU: Una “M” muy marcada indica una intensa necesidad de contacto. Una “i” larga, señala dolor, e incluso angustia, una “a” larga demanda la necesidad urgente de algo, mientras que un pronunciado “ou” se interpreta como frustración.

Pero en dicha entrada se decía que cada gato vocaliza de forma diferente para expresar un mismo deseo; como si todos hablasen el mismo idioma, pero cada uno tuviera un dialecto diferente.

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Preámbulo 2


En la entrada titulada “Sofy se ha vuelto habladora” ya comenté que para pedir comida Sofy comienza a maullar repetida e insistentemente, con tono alto y rápido; que, para pedir que se limpie su bandeja maúlla tres o cuatro veces, con tono medio y cortado, después de escarbar en la tierra; y que cuando busca algo y no lo encuentra enseguida, maúlla de cuando en cuando, con largas pautas y tono quejoso, como frustrada, pidiendo ayuda. Eso es lo que he podido distinguir en 10 años de convivencia.

Pues al parecer, gracias a la inteligencia artificial, eso mismo se puede realizar en diez días o diez semanas, que para el caso es lo mismo, un adelanto excepcional.

Pero también indicaba en dicha entrada que hay gatos muy habladores como el siamés; y gatos muy poco habladores, la mayoría.


Traductor felino


Leo en la web que Javier Sánchez, exingeniero de Amazon que trabajó en el desarrollo de Alexa, ha creado una app pensada para comunicarse con los gatos, un traductor de maullidos.


MeowTalk, como se llama la aplicación, se basa en la recogida de datos por parte de los dueños, que deben ayudan a la aplicación a identificar cada maullido del gato. Los dueños se descargan la aplicación (es gratis, disponible en Android y en iPhone) y graban los sonidos que emiten sus gatos.

Tras grabar el sonido (el “miaou”) la aplicación lo compara con los que tiene predeterminados y nos ofrece una traducción al idioma humano que hallamos seleccionado (hay unos 14). El dueño del gato debe indicar si es correcta o no la traducción. En esta fase de aprendizaje debemos grabar entre cinco y diez “miaou” no fallidos de cada categoría, para que la aplicación se familiarice con el dialecto concreto de nuestro gato. Las nueve o diez categorías determinadas o frases que la app nos podrá finalmente traducir son "Tengo hambre", " Me duele algo ", “Déjame salir”, “Hola. Estoy aquí”, “Déjame tranquilo”, “Estoy enfadado”, “Estoy asustado”, “Estoy aburrido”, “Mami” o “Te quiero”.

Lo que hace esta app es traducir esos maullidos a nuestro lenguaje con palabras simples por medio del uso del Machine Learning e Inteligencia Artificial.

La app continúa en desarrollo en estos momentos.


Icono de la App

Leo que el principal problema de la aplicación es que tan solo es capaz de ofrecer 10 traducciones, resultados predeterminados para todo un mundo de maullidos de distintos gatos (recuérdese que un gato es capaz de vocalizar hasta unos 100 miaus distintos).

¿Se podrá llegar cerca de las 100 frases, en consonancia con los casi 100 miaus distintos? Por ahora leo que “Los mensajes son breves y pueden dan lugar a un amplio margen de error”.

Otro importante inconveniente es que el dispositivo donde estamos usando el Traductor de Gatos a Voz humana debe tener acceso a Internet, ya que todo lo procesa un servidor a cargo por lo que es imprescindible establecer la conexión.

Y, añadiría yo, la infinita paciencia y constancia del dueño para grabar a un gato 10 sonidos (miaou) no fallidos de cada una de las 10 categorías (frases humanas), todo un desafío si se desea salvar con éxito la fase de aprendizaje de la app.

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Para ampliar la noticia:

https://www.movilgalaxy.com/app-traductor-gatos-2021/

 

 

sábado, 2 de octubre de 2021

App para detectar el estado anímico en gatos

 

 

Personalmente no me gusta que al llamar por teléfono me responda una máquina en lugar de una persona. No por la frialdad de una “inteligencia artificial”. Tampoco por la eficacia relativa de una persona. Es porque a una máquina, en cuanto la apartas de sus rígidos protocolos, la bloqueas o entra en bucle.

Tampoco me gustan las consultas telefónicas con un médico o un especialista en lo tocante a un buen diagnóstico sobre una posible enfermedad; y menos aún si crees que es algo grave.

Para mí, el colmo de una desgracia, hoy por hoy, sería que en una consulta telefónica médica te respondiera una máquina.

Y lo que no quiero para mí, tampoco lo deseo para mi mascota.

Dicho lo cual, no obstante, bienvenidos sean todos los avances en el mundo científico, aunque dejen mucho que desear.

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La noticia de la que me hago eco es que investigadores de la Facultad de Medicina de la Universidad de Montreal, en 2019, han creado una herramienta, una app, para evaluar el bienestar de los gatos e incluso determinar si está padeciendo alguna enfermedad.

La app utiliza para ello la llamada 'Escala de Mueca Felina', según la cual: “Ojos abiertos, hocico y bigotes relajados, cabeza alzada sobre la línea de los hombros y orejas levantadas y orientadas hacia delante, son señales de que todo está bien: no hay dolor o es muy leve. Por el contrario, las orejas aplanadas y rotadas hacia fuera, los ojos entrecerrados o los bigotes rectos y adelantados son indicativos de que el gato padece un dolor moderado o severo”.

 

La app, llamada Tably, pretende averiguar, a partir de una foto, si a nuestro gato le duele algo; y en caso afirmativo acudir al veterinario, al cual la app también lo puede orientar a la hora de administrar (o no) analgésicos al animal.

Chris O’Brien, responsable de la compañía que comercializa la app, afirma: “El gran reto con los gatos es que cuando padecen algún dolor, no lo muestran”. Se esconden en un lugar seguro, al contrario que el perro, que acude en busca de ayuda. Se asegura que, a partir de una foto de alta calidad tomada en el momento justo, la app acierta en el 97 por ciento de los casos.

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Para ampliar la noticia les dejo el enlace a la fuente de la misma:

App enfermedades gatos

martes, 28 de septiembre de 2021

Loa de García Lorca a los gatos

 


 

En 1986 se descubrió, junto con otros nueve, este poema inédito dedicado por Federico García Lorca a los gatos, titulado “Canción novísima sobre los gatos”. Es un poema menor, una loa al gato, fechado el 12 de julio de 1920. 

Fue editado en 1995 por la editorial Altera, bajo el título de “Sonetos del amor oscuro. Poemas de amor y erotismo. Inéditos de madurez”. Extraigo algunos fragmentos de dicho poema, perteneciente a la parte de “Inéditos de madurez”:

 

"Mefistófeles casero está tumbado al sol.

Es un gato elegante con gesto de león,

bien educado y bueno, si bien algo burlón.

Cascarrabias horrible con cara de bribón.

El gato es inquietante, no es de este mundo.

Tiene el enorme prestigio de haber sido ya Dios".

Sofy tumbada al sol de la ventana 


"Son Felipes segundos dogmáticos y altivos,

admiten las caricias con gesto distinguido

y nos miran con aire sereno y superior.

Tienen algo de búhos y de toscas serpientes,

debieron tener alas cuando su creación.

Y tú gato de rico, cumbre de la pereza,

entérate de que hay gatos vagabundos que son

mártires de los niños que a pedradas los matan

y mueren como Sócrates dándoles su perdón".

Federico García Lorca

 

 

domingo, 19 de septiembre de 2021

Consciencia animal

 


 

En las entradas tituladas “Signos del estado anímico del gato”, “Abogado de animales”, “Derechos animales [leyes contra el maltrato animal, habeas corpus]” y “La sensibilidad en los gatos”, ya traté el tema de los sentimientos en algunos animales, sin mencionar la palabra consciencia (que no conciencia).

Ahora me topo con la palabra consciencia, busco información, leo, releo y resumo, bajo la premisa de que nuestras mascotas no actúan sólo por instinto, sino que también son conscientes del entorno en que viven, se alegran al vernos o al jugar con ellas, se ponen tristes al abandonarlas o rechazarlas, se lamentan o se esconden cuando sienten algún dolor.

 

En los seres humanos.

 

Los seres humanos tenemos consciencia y conciencia.

“Las personas somos algo más que células, músculos, huesos y una piel que nos envuelve. Tenemos consciencia y conciencia, dos dimensiones que nos dotan de humanidad. Saber diferenciarlas nos ayudará a comprendernos mucho mejor”.No es lo mismo decir “tengo la conciencia tranquila” que “estar consciente tras recibir un golpe”.



“La consciencia te permite formar parte de tu realidad, percibir cada matiz, estímulo y proceso interno. La conciencia, por su parte, nos permite comportarnos de manera moral y socialmente aceptable”.

O también: “La consciencia es la capacidad del ser humano para percibir la realidad y reconocerse en ella, mientras que la conciencia es el conocimiento moral de lo que está bien y lo que está mal”.

 

En los animales.

 

Los animales no tienen conciencia, pero algunos sí consciencia.

Los animales, no todos, tienen sentimientos (alegría, tristeza, dolor). Cuando decimos que los animales sólo se mueven por instinto (nacer, comer, reproducirse y morir), estamos omitiendo los sentimientos, la consciencia, lo que es cierto en algunos (peces, insectos, etc), pero no en otros (perros, gatos, etc).

Nuestras mascotas son conscientes del entorno en que viven, vemos cómo se alegran al vernos o al jugar con ellas, cómo se ponen tristes cuando las abandonamos o las rechazamos, cómo se lamentan (los perros) o se esconden (los gatos) cuando sienten algún dolor. Tienen consciencia, aunque no distingan el bien del mal, aunque no tengan conciencia.

 

"La neurociencia tiene pruebas de que todos los animales mamíferos, las aves y algunas otras especies son conscientes de su propio sufrimiento [o gozo]”.

En 2012 la Declaración de Cambridge ya puso sobre la mesa este asunto con pruebas innegables: “Los circuitos neuronales que se activan mientras un animal siente una emoción son los mismos que se activan en humanos para la misma emoción”. “Reconocidos neurólogos de todo el mundo avalan este estudio y coinciden en que los animales experimentan consciencia de su propio sufrimiento [o gozo]”.


“Una cantidad significativa de animales son seres conscientes, seres sensibles, es decir, experimentan lo que les sucede y tienen estados mentales que pueden ser positivos o negativos para ellos”. “El estudio contempla diferentes especies, entre primates, córvidos, roedores y rumiantes, animales con memoria autobiográfica”.

Si, además de tener consciencia, algunos animales están domesticados (perros, caballos) o auto domesticados (gatos), como lo están nuestras mascotas, éstos se convierten en nuestros mejores compañeros de existencia. 

 

En las plantas

 

Las plantas no tienen ni consciencia ni conciencia.

Las plantas tienen “sentidos”, pero no sentimientos.

Sufrir según la RAE es "Sentir físicamente un daño, un dolor, una enfermedad o un castigo". Por tanto, "podemos decir que las plantas "sufren" si nos referimos a que son capaces de detectar y responder a estímulos negativos, daños o heridas".

"Sin embargo, si entendemos "sufrimiento" desde nuestro punto de vista animal, hay que recordar que las plantas carecen de ningún tipo de sistema nervioso y es incorrecto que posean una capacidad sensorial con la que sentirnos identificados". "Las plantas tienen sentidos, pero no sentimientos”.


“En cuanto a los sentidos, aunque son muy diferentes a los de los animales, las plantas son capaces, a su manera, "de ver, tocar, oír y percibir cambios físicos y químicos". "Las plantas sufren estrés ante condiciones adversas; otra cosa es que tengan sentimientos y puedan sufrir como los humanos".

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Algunos enlaces de interés a fuentes del presente resumen:

Consciencia y conciencia

Conciencia en animales

Declaración de Cambridge

Estímulos en las plantas

miércoles, 15 de septiembre de 2021

Gato salva a su anciana dueña

 


 

Me congratula leer noticias curiosas a la par que positivas de vez en cuando. Es el caso de la encontrada en la BBC New, del 15 Agosto 2021, hace un mes. Resumo la noticia a la par que añado notas […].

Un gato ayudó a llevar a los rescatistas hasta su dueña de 83 años, quien se había caído 21 metros por un barranco en el norte de Cornualles, región de Inglaterra.

[La noticia no contiene ninguna foto de Piran, el gato salvador].

La misión de rescate se inició el sábado por la tarde cuando vecinos preocupados por el paradero de la mujer llamaron a los servicios de emergencia.

La policía dijo que estaban buscando a la mujer cuando un miembro del público escuchó a su gato, Piran, maullar. Eso llevó a los rescatistas a la víctima, que se había caído por la pendiente cercana "con un acceso increíblemente difícil en un terreno irregular", a un arroyo.

Según un testigo la clave para encontrar a la mujer fue el maullido "bastante persistente" de Piran desde lo alto del barranco.

"El resultado podría haber sido mucho peor" [de no ser por el gato].

La mujer fue izada en una camilla a un lugar seguro por los bomberos y llevada al hospital en ambulancia aérea. Se dice que está estable.

sábado, 4 de septiembre de 2021

Cuidados de un gato operado


 

Si hemos castrado o esterilizado a nuestro gato o gata, en uno o dos días tras la operación, ya nos lo podremos llevar de la clínica veterinaria a nuestra casa. ¿Pero debemos hacerlo?

Tras la operación nuestra mascota requerirá un tratamiento postoperatorio de, al menos, una semana; y sobre todo una constante vigilancia por nuestra parte, Si no podemos cumplir nuestra tarea de cuidador/a y tenemos medios económicos, lo mejor a mi juicio es dejarlo al cuidado de la clínica veterinaria para asegurarse de su completa y efectiva recuperación, siempre que ello no suponga un excesivo estrés para nuestra mascota.                                                                                                     

Sea castración o esterilización, el gato o gata debe llevar durante los días que indique el veterinario un collar isabelino para que no se lame la zona tras la intervención; y “necesita cuidados apropiados para recuperarse, incluido un lugar bajo techo limpio, cálido y seco”.

Una vez que pase la anestesia la mascota comenzará a lamerse e intentar morder los puntos (si los hay a la vista), originando hinchazón en la zona y sacar algo de sangre. De ahí la importancia del collar isabelino.

Un gato con collar isabelino


Por lo general, el animal se suele recuperar de la anestesia de 24 a 36 horas después de la intervención y de sus secuelas entre 7 y 10 días después. Hay que observar si nuestra mascota presenta algún signo de recuperación anormal de la anestesia o la cirugía: Sangrado, letargo, depresión o debilidad, pérdida del apetito, menor consumo de agua, escalofríos, aumento o descenso de la temperatura corporal, andar inestable, encías pálidas, dificultad para respirar, vómitos, y/o diarrea.”

Ante cualquier anomalía de las apuntadas o combinación de ellas, hay que valorar el llamar al veterinario o acercar a la mascota a la clínica donde la operaron.

“Hay que ofrecer a nuestra mascota aproximadamente la mitad de la ración de alimento normal alrededor de dos horas después de regresar al hogar después de la operación”. No hay que quitar el collar isabelino a nuestra mascota para alimentarla a menos que pueda supervisarse el tiempo que no lo lleve puesto. Hay que asegurarse de que el collar no le dificulte comer y beber y, si ocurre, quitárselo durante las comidas. Si se lo quitamos para las comidas, hay que volver a colocárselo inmediatamente después de que termine de comer.

Además del collar isabelino hay otros métodos para que no llegue a lamerse la herida, como un vendaje o un vestido. Pero el vendaje evita que la herida respire y por ende la curación será más lenta. Y el vestido implica estar más pendientes de la mascota ya que ésta puede romperlo. Podemos alternar estos métodos según ocasión, por ejemplo, si vamos a estar en casa le colocaremos el vestido y si la gata tiene que quedarse sola la colocaremos el collar isabelino.

“Para la mascota no es nada agradable todas estas acciones por lo que, seguramente nuestra gata se comporte de manera diferente. No hay que alarmarse, pero tampoco hay que bajar la guardia.”

Atención postoperatoria


Lo normal es que la mascota haya recibido un medicamento para el dolor de larga duración, un analgésico, junto con la cirugía. “No hay que dar al gato medicamentos para humanos, pues es peligroso y puede ser fatal.” Tampoco hay que asustarse de que una amplia zona alrededor de la herida esté pelada, afeitada … ¡Ya la volverá a crecer el pelo!

En general (depende del método empleado por el cirujano) no hay puntos en el exterior del lugar de la operación; los puntos están debajo de la piel; y estos puntos se disuelven. Ambos bordes de la incisión están adheridos con un pegamento de uso médico.

“Si nuestra mascota nos lo permite sin problemas, hay que controlar el lugar de la operación diariamente para asegurarse de que esté cicatrizando”, que no esté demasiado rojo, o que aparezca una secreción verde, amarilla o rojiza, o un olor desagradable, o un hematoma o un bulto que aumenta de tamaño,

Ante cualquier anomalía de las apuntadas o combinación de ellas, hay que valorar el llamar al veterinario (a veces un simple consejo telefónico es suficiente) y seguir su consejo, o acercar la mascota a la clínica donde la operaron (si los síntomas son muy notables).

Hay que limitar los saltos y juegos de nuestra mascota durante siete días después de la operación pues demasiada actividad puede hacer que se abra o se hinche el lugar de la operación. “Para evitar que nuestra mascota esté demasiado activa hay que colocarla en una porta mascotas, en una caja o en una habitación pequeña cuando no la podamos supervisar.”



Hay que mantener, durante 30 días, a los machos castrados alejados de las hembras que no han sido esterilizadas.

Hay que mantener a las hembras esterilizadas alejadas de los machos no castrados que puedan montarse sobre éstas, al menos durante los 7 o 10 días de la recuperación.

“Si nuestra mascota no orina ni defeca regularmente, o si hace fuerza para orinar o defecar dentro de las 72 horas posteriores a la cirugía se debe avisar al veterinario”.

Es muy posible que nuestra mascota se esconda después de la operación. Hay que bloquear el acceso a los lugares donde el gato podría esconderse para permitir observarlo fácilmente a medida que se recupera.

“Es posible que transcurran como máximo 30 días hasta que nuestra mascota deje de marcar territorio si es macho; y para que nuestra mascota deje de mostrar signos de celo si es hembra”.

Como se ve, cuidar de nuestra mascota tras la operación requiere su tiempo, sus normas y atención. ¡Quién mejor que nosotros para cuidarla en esos días! Pero … ¿sabremos y podremos?

Aquí dejo la dirección de uno de los lugares visitados para elaborar esta entrada (han sido cuatro o cinco para poder dar un enfoque lo más exhaustivo posible), con atención especial a los numerosos comentarios de los visitantes (de los errores ajenos también se puede aprender): www.guauymiau.com/gata-esterilizada-consejos

 

Nota: Leo que investigadores de Brasil, España, Uruguay, Chile y Argentina han adaptado al español la única escala internacional que evalúa el dolor en los gatos tras una intervención quirúrgica. Para ello se estudiaron treinta gatas antes y después de su intervención, se evaluaron los vídeos tomados, asignando puntuaciones de dolor, cotejando sus evaluaciones e identificando a los animales que, de acuerdo con los resultados, debían recibir analgesia adicional.