Mi lista de blogs

jueves, 27 de agosto de 2015

Sofy tiene dos heridas sin importancia



Principio de agosto. 
Detecto que Sofy tiene la zarpa derecha algo hinchada. 
La superficie de las almohadillas parece casi el doble que las correspondientes a  la zarpa izquierda. 
Los bordes del mosaico que forman están oscurecidos. 
Cojo agua oxigenada y la limpio bien la zarpa. 
Bueno, bien, lo que se dice bien, no; porque a los pocos segundos de comenzarla a limpiar hace ímprobos esfuerzos por escabullirse.
Ha debido de escarbar donde no debe, en el somier de alguna cama por ejemplo, o en la esquina tapizada de alguna silla, y se ha hecho alguna pequeña herida.
Pasan dos días y veo que la hinchazón ha remitido.
Se lo vuelvo a limpiar. No parece serio.

Sofy calculando el salto del mueble al suelo.

No se la ha curado del todo la hinchazón de la zarpa cuando la descubro otra herida en la zona interna de la oreja izquierda.
Es una herida rojiza, pequeña pero sangrante.
Está claro que se la ha hecho ella misma al rascarse de vez en cuando. 
Y menos mal que tiene las uñas cortadas.
Se lo limpio con agua y la aplico un poco de Betadine para las heridas.
Y a esperar que cure, salga la postilla, se caiga y el pelo vuelva a cubrir la zona.
¿No es esperar demasiado?.
Me temo que sí, que antes de ello la volverá a picar la oreja, se volverá a rascar y habrá que empezar de nuevo con la cura.
 
Es 15 de Agosto. El excesivo calor de julio parece haber remitido y la temperatura ya es más confortable. Sofy ha vuelto a tener ganas de moverse y jugar con la pelota, y ha retornado a beber un solo recipiente de agua diario.
 


martes, 25 de agosto de 2015

Anatomía interna del gato



Anatomía interna del gato

¿Cómo es un gato por dentro? Como la mayoría de los mamíferos, presenta cerebro, corazón, pulmones, hígado, etc.
Como más vale una imagen que mil palabras, presento un dibujo encontrado en la web que lo ilustra de una manera muy sencilla.





Matizar que salvo los gatos sin pelo, que han desarrollado una piel más gruesa y fuerte, la mayoría de las razas de gatos presentan una piel muy fina y delicada frente a ataques externos, rasguños, picaduras, etc. El pelaje espeso y el constante aseo ayudan al gato ante este hándicap.


Un gato, además, tiene más de 230 huesos en su esqueleto, más que un ser humano. Eso, unido a que no consumen grasa (o no deberían consumir en exceso), pero sí proteínas en abundancia, les permite estar siempre en forma, ágiles y precisos. Y ser muy, pero que muy  flexibles.

jueves, 13 de agosto de 2015

Más visitas al veterinario



Las pastillas de antibióticos, bien trituradas y envueltas en comida húmeda, Sofy se las zampa sin darse cuenta. No queda ni rastro de ellas, afortunadamente. 
Ya he comentado que mi anterior mascota, Mysy, lograba dejar las pastillas en el bool tras zamparse el resto, aunque estuvieran trituradas y bien mezcladas con la comida
El sábado vuelvo a llevar a Sofy al veterinario.
Nos atiende la ayudante. La cura y nos dice de volver el lunes.
Así que el lunes volvemos otra vez.

Una corona circular blanca indica la curación.
En la clínica estaban haciendo obras, dividiendo el área de recepción en dos: Una para perros y otra para gatos. 
Sofy parece ya curada de la erupción.

Las patas de Sofy recobran su pelaje.
El pelo de las patas, tras el último despeluche, parece que resiste.
Esperemos que no se vuelva a morder las patas, por alergia o estrés.
Este mes de Julio está haciendo excesivo calor y Sofy lo nota. Bebe el doble de agua y no tiene tantas ganas de jugar con la pelota.

domingo, 9 de agosto de 2015

Sofy tiene una obstrucción de feromonas



Finales de Mayo. 
Tras un rato recostada a mi lado mientras veo la televisión, Sofy se levanta y se aleja hacia el otro extremo del sofá. Al levantar el rabo mientras se desplaza, observo algo raro al lado derecho del ano. 
Espero que se aposente. Luego me acerco a ella y veo que hay una zona rojiza con minúsculos puntos sangrantes formando una corona circular de centímetro y medio de diámetro. 
No parece una herida, sino una erupción cutánea.
No tengo ni idea de cuántos días lleva así. Supongo que algunos. No demasiados, porque lo  hubiera visto al asease con frecuencia.
Determino que al día siguiente la llevo al veterinario.
Mientras tanto sopeso la idea de ponerla Betadine o la pomada para las patas, pero lo descarto por no estar claro que sea una herida.
Por la mañana no puedo llevarla al veterinario. Tampoco pueden mis hermanos.

Son las cuatro y media de la tarde. Hay que meter a Sofy en la cesta de transporte. Pero en cuanto la ve corre a refugiarse tras el sofá del comedor.
Enseguida asocia la cesta con un viaje; y a los gatos no les gusta nada viajar.

Meto la cesta en el pequeño cuarto donde come y abro un sobre con su comida húmeda preferida.
A los pocos segundos aparece. Va directa hacia el recipiente de la comida.
Pero al ver la cesta da media vuelta y se va.
Cojo el sobre plastificado de la comida y lo doblo varias veces.
A los pocos segundos Sofy vuelve a aparecer, atraída por el sonido.
Ve la cesta, se detiene, duda, pero al final entra y se va directa al bool de comida.
Cierro la puerta, la cojo y la meto en la cesta de viaje, no sin alguna dificultad dado que se resiste con fuerza a que la encierren.

Sofy sobre la cómoda de la habitación.

Llego el primero a la clínica veterinaria, pero al ir sin hora, sin avisar, debo esperar a que atiendan a tres perros antes. Afortunadamente es cosa de poco, dos de ellos sólo fueron a vacunarse.
Mientras espero, otro gato merodea por el interior de la clínica, cruzándose con los canes sin inmutarse. Afortunadamente los canes estaban bien sujetos con correas. No obstante, no me dio la sensación de que ninguno de los canes fuera agresivo, de que ninguno fuera un “cazagatos”.

Me llega el turno. La veterinaria pesa a Sofy. Cinco kilos y 270 gramos.
Al ser más de 5 kilos pregunto si está algo obesa.
Me dice que no, que está bien de peso, que la obesidad depende de la raza.

La erupción sangrante, difícil de ver.
Nada más ver la zona en cuestión la veterinaria comentó que sabía lo que era, sin más pruebas que la visualización. Me explicó que los gatos tienen dos conductos muy finos que van del ano a cada parte de la zona izquierda del trasero. Al defecar, expulsan feromonas al exterior por dichos conductos, para marcar el territorio o llamar a otros gatos. Simplemente uno de los conductos se había obstruido y se había infectado, produciendo una erupción en la zona correspondiente. Era algo muy difícil de ocurrir, pero a veces se producía.

La solución, la cura, era inyectar tres veces por el ano una solución, un compuesto medicinal. Lo haría ella al ser un proceso algo delicado y doloroso para el gato. Entre medias de cada proceso yo debía darle a Sofy dos pastillas diarias de antibióticos en las comidas, bien envueltas entre el pienso o disueltas en el agua.

miércoles, 5 de agosto de 2015

¿Son inmortales los gatos?




No es lo mismo alma que  espíritu. Leo que el filósofo Aristóteles asignó a las plantas un alma vegetativa, a los animales un alma sensitiva y a los hombres un alma intelectiva (intelecto o razón) superior a los otros seres vivos.

Desde un punto de vista científico el espíritu nos permite a los humanos tener un alto grado de autoconciencia, intelecto y capacidad de reflexión. El espíritu está más separado de la materia que otras facultades del alma, y es fruto de nuestra evolución como especie animal.

Desde el punto de vista estrictamente ateo el espíritu no existe y todas las facultades del alma radican en el cerebro, llevando la teoría de la evolución de Darwin hasta el punto de pensar que en algunos millones de años algún simio, perro, gato o delfín, tratarán de tú a tú a la especie humana, si es que aún existimos como tal. 
Pueden leerse artículos al respecto en  www.sindioses.org

Desde un punto de vista religioso la perfección del hombre está en desarrollarse  plenamente como un ser hecho de cuerpo, alma y espíritu. Es decir, el espíritu es inmaterial porque no es sólo una facultad del alma que se liga directamente a un órgano corporal. Cuerpo y alma fallecen, pero el espíritu transciende a la muerte, es eterno.

¿Cuánto tiempo tiene que pasar para que, al margen de ciertas sectas o religiones que ya lo tienen asumido, reconozcamos también de forma generalizada la transcendencia de los animales no humanos?.
Tal vez nunca lo hagamos.

Leo que alrededor del año 200, San Ireneo, obispo de Lyon, sostenía que los animales resucitarán junto a los justos y vivirán en paz sin devorarse unos a los otros. Tertuliano no lo admitía. Orígenes y San Ambrosio sí. En el siglo XIII, San Agustín zanjó el asunto negando la inmortalidad del alma a los animales, afirmando que la única alma inmortal era el “alma pensante”. 
En la actualidad se mantiene esa creencia según puede leerse en www.cienciayfe. 

Algunas noticias apuntan que se puede abrir un debate en la Iglesia Católica, como la aparecida en 1990 en el periódico elpais., titulada "Estupor en Italia por la afirmación del Papa de que los animales tienen alma".

Francisco Giner de los Ríos tiene un trabajo titulado El alma de los animales, donde se exponen todas las referencias, precedentes y consiguientes que interesan a tal problema. Puede leerse aquí:  ellibrototal

Reconocer que los animales tienen un espíritu que transciende a la muerte, parece en principio una insensatez, algo que se debería relegar a la esfera privada de cada persona.
No creo que en dicho reconocimiento nos frene el orgullo de ser una especie superior a las demás. No nos hace falta un espíritu inmortal para ello, pues poseemos la Razón, el “alma pensante”.

Pienso que no reconocemos el espíritu inmortal animal porque en el fondo no creemos en nuestra propia transcendencia. Si los humanos no tenemos un espíritu inmortal... ¿Cómo lo van a tener las demás especies de animales?.