Mi lista de blogs

jueves, 16 de febrero de 2017

La comida de Sofy



Sofy sigue comiendo pienso, comida seca. Y no de las más baratas, pues cuesta algo más del doble que el pienso que daba a mi anterior mascota Myfy.
Todo sea por que esté bien alimentada, sin excesos, y algún día la desaparezca esa dichosa alergia (estrés, o lo que sea) y deje de lamerse las patas para volver a tener en ellas la capa de pelo abundante que tenía los primeros meses de vivir conmigo.
Y no, no la gusta mucho, pero lo come.

***
Hace unos meses he pasado de rellenar el bool de comida tres o cuatro veces diarias a darla dos tomas diarias, separadas unas 12 horas. Dos bool de pienso al día y uno de agua fresca. Según la veterinaria que me aconsejó ese pienso, aunque coma poco no hay problema, pues es un producto muy alimenticio y completo.

Sofy, dándose un festín de comida húmeda

De vez en cuando, al menos una vez por semana, la doy un sobrecito de comida húmeda en lugar del pienso. Y lo nota. ¡Vaya si lo nota!. Se zampa de una sentada más de la mitad, mientras que si es pienso no llega a la tercera parte por mucha hambre que tenga.
La comida seca, el pienso, es más cómodo que la comida húmeda, pues no deja residuos que manchen el bool y evita estar pendiente de limpiarlo. A su vez, al adquirirlo en grandes cantidades, el producto más caro te puede salir más económico que la comida húmeda de los sobrecitos de toma única.

***
Otra cosa diferente son las latas de comida húmeda. A los gatos les gusta más que el pienso, pero no dura abierta de un día para otro; se estropea enseguida, salvo que se meta en el frigorífico, y por ello, aunque bien de precio, sólo algo más cara que el pienso, no es práctico salvo que se tengan varios gatos, no una sola mascota.

***
A los pocos días de darla comida húmeda, de lata, mi anterior mascota Myfy dejó de comer el pienso. Yo cedí y la seguí dando comida húmeda. No hubo manera de volver al pienso.

***
Más apetecible que la comida en lata es la comida en latillas, generalmente de forma redonda y de escaso contenido. Mi anterior mascota, Mysy, se volvía loca cuando la enseñaba una de esas latillas. 
Son mucho más caras que la comida de lata. 
Sofy aún no las conoce.

sábado, 4 de febrero de 2017

Gatos abandonados



Leo que hay unos 400 gatos abandonados (no gatos silvestres) que campan por el  Parque del Retiro de Madrid, lejos del hogar y la atención familiar que muchos de ellos conocieron como mascotas, a la espera de que alguien los alimente.
“Acostumbrados a vivir bajo la protección y cuidado de una familia, el destino de muchos de ellos es acabar heridos, enfermos o desnutridos; incluso fallecer por el ataque de otros al ser muy territoriales”.
*
Sólo el 10% de las mascotas son entregadas por sus dueños a los refugios de animales en lugar de abandonarlos en cualquier parque. Una vez abandonados y hasta que los felinos son rescatados, vagan buscando sitios donde protegerse y esconderse. Cuando los voluntarios de las diversas asociaciones (AGAR, Madrid Felina, etc) los encuentran, los llevan al veterinario para comprobar su estado de salud y se ponen en marcha para buscarles un nuevo hogar, como fue el caso de mi mascota Sofy, encontrada vagando por las calles junto a su hermana, con sólo tres meses de vida.

Gatos abandonados en un parque, según un periòdico digital.

Leo que según un estudio publicado por la Fundación Affinity, en 2015 fueron recogidos en España 33.330 gatos de la calle. Me parecen muchos, demasiados, pero se estima que cada cuatro minutos se abandona un perro o gato en nuestro país.
Sólo el 3% de los gatos abandonados portaban un microchip identificativo, técnica muy útil para que el dueño pueda recuperar a la mascota en caso de extravío. En los perros fue el 31% los que portaban el microchip, mientras la Ley obliga a la identificación del 100% de los caninos por sus dueños.
*
Leo que el 44% de los animales abandonado son adoptados en breve tiempo (¿cuántos de ellos son gatos?), si son cachorros, pues los adultos pueden llegar a esperar hasta siete meses para ser adoptados; el 19% son devueltos a sus dueños gracias al microchip que llevan insertados bajo la piel (en este la mayoría son perros); el 14% permanece en el centro de acogida adjudicado y el 10% son sacrificados (supongo que por enfermedades graves o muy mal estado físico).
En España el abandono de animales de compañía continúa siendo un problema muy importante. ¿Falta o maltrato animal? ¿La excusa?: "Los problemas de comportamiento y de adaptación". Otra excusa como las camadas no deseadas pueden prevenirse por medio de la esterilización o castración de los animales de compañía.
*
Aunque el abandono de animales está sancionado (económicamente) por la Ley (artículo 337 del Código Penal), «es casi imposible pillar a alguien «in situ» abandonando a su animal de compañía»; y además «la sanción económica varía en función de los ingresos que tenga la persona», aunque si la persona acusada ejerce una profesión relacionada con los animales, «quedará inhabilitada para el ejercicio de la misma».
Afortunadamente el Código Penal Español castiga el maltrato animal, pues «en estos casos la pena oscila entre uno y tres años de prisión».

domingo, 29 de enero de 2017

Rarezas de Sofy



Sofy sigue echándose sobre el anorak, tras tirarla al suelo.
No, no se puede dejar a la vista de Sofy una prenda de vestir sobre una silla, aunque ésta se encuentre bien colocada sobre el respaldo. Hay que colgarla en el armario y cerrar la puerta del mismo antes de que entre; y digo antes porque si brinca dentro es laborioso que salga.
Una lectora de mis post me comentó que con esta acción el gato impregna de feromonas la prenda, la hace suya, y luego se siente muy feliz y confortable sobre la misma.
Parece una explicación muy razonable para una conducta inapropiada.

Sofy sobre la prenda, tras tirarla al suelo.

Lo que sí que es raro de explicar es que no sepa aún, porque poder, puede, sacar las pelotas de goma de su cuna cuando tiene ganas de jugar con ellas.
Una caja de zapatos nuevos… Tiro la tapa, guardo los zapatos en la cómoda, y pongo al alcance de Sofy la caja sin tapa.
En cuanto la ve se acerca y no tarda en saltar a su interior. Da una vueltas sobre sí misma y no tarda en acomodarse en ella.
¿Acomodarse?. ¡Si casi no cabe!.
Retorcida, hecha una bola, con la cabeza fuera.
No, yo no me la imagino nada cómoda. Pero es mi percepción.
Y mi percepción parece estar muy equivocada cuando veo pasar tiempo y tiempo a Sofy dentro de la caja.
Y para más inri a veces se hecha un sueño, más o menos prolongado, en esa “incómoda” postura.
Pero esa no es la rareza que quería comentar.
*
Arrojo una pelota dentro de la caja. Sofy se acerca, mete la zarpa y golpea la pelota para sacarla. Debe salvar una altura de unos 12 cm. La golpea una y otra vez. La pelota no sale. Pero Sofy sigue y sigue hasta sacar la pelota de la caja.
Hasta aquí, lo normal. Pero…
Sofy tiene ganas de jugar con la pelota. Busca y busca por todos los rincones de la casa. No encuentra ninguna pelota.
En la cuna tiene tres o cuatro pelotas. Me levanto y cojo una de ellas. Sofy se pone expectante, lista para correr tras ella en cuanto se la lance. Pero en lugar de lanzarla la devuelvo a la cuna. Sofy se acerca, echa un vistazo, se retira y espera que yo la coja.
La altura que debe salvar de la cuna para extraer de ella las pelotas es la mitad de una caja de zapatos. Pero o no las ve una vez dentro de la cuna por algún efecto óptico extraño, o no quiere verlas.
La rareza es que, por muchas ganas que tenga de jugar, nunca la he visto realizar el menor intento por extraer alguna pelota de la cuna.
¡Raro, rarísimo!.
¿Alguien tiene una explicación?.

sábado, 21 de enero de 2017

Derechos de los animales



Leo que “La humanidad ha ejercido su control sobre todas las criaturas de la tierra desde la domesticación de los animales en el Neolítico. Durante siglos los animales formaban parte del paisaje humano, tanto en el campo como en las ciudades, pero se trataba de cosas, totalmente prescindibles en cuanto dejasen de ser útiles como transporte o alimento”.
.
Dos sentencias recientes en Argentina me han llamado la atención por ser claros indicios de que, mascotas aparte, se está asentando y clarificando la idea de que los animales no son cosas, no son objetos de usar y tirar.
.
Cecilia
Un juzgado concedió a una chimpancé llamada Cecilia el habeas corpus, el derecho humano fundamental de no poder ser privado de libertad sin un motivo. 
.
Sandra
Unos meses antes, otro juzgado consideró que una orangután llamada Sandra era una "persona no humana", esto es, dejaba de ser una cosa para convertirse en un sujeto de derechos.
.
Según el periódico digital que comentó la noticias de la agencia EFE, “esto va mucho más allá de las leyes contra el maltrato animal, porque significa reconocer que son diferentes, pero que son seres inteligentes y sensibles que merecen un respeto”.
.
Leo que organizaciones ecologistas han presentado demandas similares en varios países para pedir la libertad de los animales que se consideran más inteligentes, como los grandes simios, orcas y delfines o elefantes.
.
Si en el futuro son aceptadas estas demandas, instituciones como los zoos, los circos y los delfinarios pueden desaparecer; y no estoy seguro de que sea para bien de los animales, al menos no de todos ellos. Otra cosa es convertir los zoos en reservas, limitando el número de animales en circos y delfinarios.
.
El etólogo Carl Safina señaló recientemente: "Los animales … deben tener derecho a existir como poblaciones en libertad, viables y conectadas;  y en cautividad deben ser tratados correctamente".
En orden de prevalencia, de joven me enseñaron en el colegio que había tres niveles de derechos fundamentales muy bien delimitados, relativos a Personas, Animales y Cosas. Los animales, incluidas las mascotas, no deben ser tratados como cosas; pero tampoco, exageradamente, como personas.
.
Para ampliar la referida noticia: elpais.com/ciencia.